24.10.06

Ostinatto





"More especially this attractive unreality fell upon it
about nightfall, when the extravagant roofs were dark
against the afterglow and the whole insane village
seemed as separate as a drifting cloud."
G. K. Chesterton, The Man Who Was Thursday


La terraza estaba azul. Las horas de la noche fresca se escurrían despacio, como con displicencia o parsimonia, por las hendijas del reloj que no llevaba ninguno. Porque eran dos: uno y ella. (Él y ella). Que de pronto hablaban de propaganda roja sin saberlo. Él había dicho Folino me contó que estuvo en Chile, conoció acá a unos periodistas chilenos y uno le dijo me parece que estás leyendo mucha propaganda roja, tendrías que ver cómo es todo en realidad, o algo parecido con otras palabras, pero casi idénticas.

El bretel del corpiño era rojo. Mientras ella hablaba de su visión de Chile, él iba del bretel a los botones ámbar de su camisa, ahora rojos en su imaginación y al resplandor azul. Porque entonces todo fue un misterio: una revelación. (El código secreto). Que los convirtió en dos otros, en dos que no eran ellos sino personalidades prestadas y destinadas a desencontrarse o encontrarse a deshoras. Él había ido a buscar un trago y ella cuidaba el recoveco del balcón como el último baluarte de la defensa. Es que, por más que el uno volviera y ella esperara, ahora tenían la misión incolora, por precavida, de esquivarse.

La noche se puso blanca. La pared seguía azul, el bretel y los botones, rojos, pero la atmósfera se deshizo en haces que no dejaban huella alguna. Porque de pronto supieron que no les quedaba más que la añoranza de una presencia interpolada: cuasiausencia. (El extrañamiento). Que venía impuesta o tal vez se imponían, y que posiblemente fuera a perseguirlos toda la vida. Ella había sacado muchas fotos antes, esa noche, mientras ambos escuchaban lo que alguna vez fue “música para tormentas”, y él le había dicho yo sé de fotografía, sé la teoría, sé la historia, y te podría nombrar ahora diez fotógrafos que admiro y por qué, pero la que saca buenas fotos sos vos. No le dijo que pensaba comprarse y comprarle una cámara, de esas que atesoran todos los colores en un marco límpido y blanco.